Los servicios de terapia ocupacional se proveen con el propósito de promover la salud y bienestar y para aquellos que tienen o están en riesgo de desarrollar una enfermedad, lesión, trastorno, condición, discapacidad, limitación en la actividad o restricción de su participación. La terapia ocupacional atiende aspectos físicos, cognitivos, psicosociales, sensoriales y otros aspectos del desempeño en una variedad de contextos para apoyar el compromiso con las actividades de la vida diaria que afectan a la salud, el bienestar y la calidad de vida.
El cáncer de mama repercutirá en todos los ámbitos de la vida personal y social de la persona enferma y le afectará física y psicológicamente. Las personas afectadas por esta enfermedad presentan una amplia serie de disfunciones, en la que se encuentran dificultades físicas, psicológicas, emocionales y sociales. Para el tratamiento de todas estas disfunciones los pacientes cuentan con un equipo multidisciplinar, en el que se encuentra la figura del terapeuta ocupacional.
El terapeuta ocupacional juega un papel importante en esta enfermedad, participa con un enfoque clínico centrado en los pacientes y en el manejo de sus disfunciones, capacitándolos de manera individual para adaptarse a sus limitaciones. Algunas de las labores del terapeuta ocupacional en pacientes con cáncer de mama son reeducar las condiciones de vida que favorezcan la estabilidad emocional, revalorizando y dando significado a otros roles ocupacionales.
Son muchos los beneficios que ofrece la terapia ocupacional a los pacientes que presentean algún tipo de cáncer. Los beneficios que aporta, en forma de objetivos generales, siempre diseñados y modificados específicamente para cada persona, son los siguientes:
- Mejorar o mantener la independencia en actividades básicas e instrumentales de la vida diaria.
- Mejorar, mantener, reducir o evitar restricciones en la movilidad articular, deformidades, linfedema, inestabilidad de tronco y extremidades, deterioro de la funcionalidad de la mano o miembros superior, cicatrices.
- Evitar o reducir síndromes de dolor somatosensitivo.
- Estimular de manera multisensorial en fases avanzadas.
- Mejorar y/o mantener capacidades cognitivas alteradas: atención, memoria, imagen corporal, percepción, etc.
- Asesorar, adaptar, entrenar en el uso de férulas y dispositivos para posicionamiento o como estrategias compensatorias durante la evolución de la enfermedad. Órtesis y prótesis y elementos de apoyo en fases avanzadas.
En el hospital de Junín (Buenos Aires) la sala de terapia ocupacional ofrece un espacio a las mujeres operadas o que están pasando por el cáncer de mama, donde reciben rehabilitación temprana para prevenir complicaciones y recuperar la amplitud articular.
Trabajan en grupo para que puedan compartir sus experiencias con otras mujeres, despejar dudas y realizan controles semanalmente.
La principal complicación sobre la que trabajan es el linfedema secundario (acumulación de líquido en el brazo donde se han operado los ganglios) y la recuperación de la amplitud articular de ese brazo producida por la cicatriz producida de la operación. Tanto el linfedema como la recuperación de la amplitud articular se trabajan con ejercicios, a modo de control y semanalmente se mide ese brazo y se pesa a las pacientes para animarlas progresivamente a realizar más actividades y a abandonar el sedentarismo.

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